Del caos físico al caos electrónico: ¿Y ahora qué?
En los últimos años hemos asistido a la progresiva digitalización de los procesos en nuestras organizaciones, con dos tendencias complementarias:
- La reducción en el uso del papel, gracias al empleo de soportes electrónicos
- La digitalización del papel impreso mediante el uso de escáneres
Este proceso ha ido acompañado de un movimiento legislativo importante en todos los países del mundo dando validez jurídica a los documentos con soporte electrónico, permitiendo de esta forma la destrucción del equivalente físico (digitalización certificada), o permitiendo la existencia exclusiva con plenas garantías del documento electrónico (p.ej. factura electrónica).
Y no obstante, ¿podemos sentirnos satisfechos con los logros alcanzados?